domingo, 22 de noviembre de 2009

Práctica 6: Observación de tejidos animales.

Tejido muscular estriado esquelético



En esta práctica hemos utilizado muestras preparadas con anterioridad para aprender a identificar los diferentes tipos de tejidos animales y observarlas al microscopio.

Nombre del tejido: Tejido muscular

Tipo: Tejido muscular estriado esquelético

Función y localización: Los músculos esqueléticos son un tipo de músculos estriados unidos al esqueleto. Son usados para facilitar el movimiento y mantener la unión hueso-articulación a través de su contracción. Obedecen a la organización de proteínas de actina y miosina y que le confieren esa estriación que se ve perfectamente al microscopio.

Componentes del tejido: Formados por células o fibras alargadas y multinucleadas que sitúan sus núcleos en la periferia.


Fundamento teórico: Los tejidos musculares son los principales constituyentes de los músculos, que son los órganos responsables de los movimientos corporales.
Existen tres tipos de tejidos musculares (estriado esquelético, estriado cardiaco y liso).
Cualquiera que sea su tipo, estos tejidos están formados únicamente por las células muy diferenciadas, que se denominan fibras musculares, debido a su forma alargada. La principal propiedad de estas células es su capacidad de acortarse (contraerse cuando reciben un estímulo adecuado, y de recuperar su tamaño original (relajarse) cuando cesa dicho estímulo).

Práctica 5: Preparación de un medio de cultivo.

Objetivo:

Los objetivos de esta práctica han sido dos:
1. En primer lugar, la preparación de un medio de cultivo bacteriano.
2. En segundo lugar, el sembrado de bacterias para, posteriormente, observarlas con la lupa.

Material:

El material utilizado durante esta práctica ha sido el siguiente:


o Balanza
o Probeta 500 ml
o Agitador
o Papel indicador
o Bastoncillos de algodón
o Vasos de precipitado
o Vidrio reloj
o Placas de petri

1. Productos para la preparación del medio:

Extracto de carne 2.5 g
NaCl 2.5 g
Agar-Agar 10 g
Agua 250 ml

2. Preparación de un medio de cultivo bacteriano:

1. Fundamento teórico:
Las bacterias en la naturaleza, según sus necesidades nutricionales, ocupan distintos nichos ecológicos que satisfacen las mismas. En el laboratorio, para conseguir que una determinada especie bacteriana se desarrolle adecuadamente es necesario proporcionarle un ambiente artificial que las satisfaga igualmente. Esto se consigue mediante el uso de los llamados “medios de cultivo” Un medio de cultivo es cualquier sustancia líquida o sólida que puede utilizarse en el laboratorio para que crezcan los microorganismos. Cualquiera que sea el medio debe incluir todo lo necesario para el crecimiento, lo cual varía según el organismo que se quiere cultivar, pero que comprende: agua, compuestos nitrogenados, una fuente de energía y otros factores de crecimiento. Los requerimientos nutricionales de las bacterias varían desde los sencillos compuestos inorgánicos de las autótrofas hasta las complicadas vitaminas y factores de crecimiento de algunas heterótrofas. Algunos medios, como por ejemplo el “agar nutritivo” son capaces de soportar el crecimiento de muchas bacterias.

2. Preparación de Agar:
En primer lugar, pesamos 1.25 gramos de extracto de carne y 1.25 gramos de cloruro sódico (sal). Posteriormente, lo mezclamos en un vaso de precipitado que contenga 250 ml de agua. Tras esto, añadimos una cucharada de lactosa, que le proporcionará al medio la fuente de energía necesaria para el crecimiento de los microorganismos y, a ojo, la cantidad necesaria de agar para que la mezcla espese.
En segundo lugar, debemos mezclar la preparación, mientras ésta se calienta al baño maría, hasta que espese.
A la hora de verter la preparación en las placas de petri, es necesario hacerlo cerca de la llama de un mechero para no contaminar el medio. Finalmente, sólo nos queda esperar hasta que se enfríe.

Agar carne:
Avecrem + sal (NaCl) + lactosa + agua.

3. Sembrado de bacterias:
En primer lugar, tomamos una muestra con un bastoncillo de algodón del fondo de la garganta de un compañero, teniendo especial cuidado al retirar el bastoncillo del interior de la boca, ya que no se deben tocar las paredes de la misma. Inmediatamente, pasamos el algodón del bastoncillo por la placa de petri, que contiene la preparación de agar. Para evitar equivocaciones con las otras muestras de los compañeros, debemos indicar con una etiqueta cada muestra.
El siguiente paso, sería colocar la muestra en un calefactor que le proporcione la temperatura idónea para el crecimiento de las bacterias. Sin embargo, tuvimos el enorme inconveniente de no disponer de calefactores, ya que los nuestros se encontraban en malas condiciones. Como alternativa, las situamos en el interior de un cristalizador boca abajo. Desgraciadamente, nuestra alternativa no tuvo gran éxito y, sólo unas pocas muestras sirvieron para la observación con la lupa.

Conclusiones:

Nuestra muestra, por ejemplo, fue una de las que tuvo éxito, escaso, pero suficiente para poder observar colonias de bacterias.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Práctica 4: Observación de células presentes en el sarro dental.

Objetivo:

El objetivo de nuestra cuarta práctica ha sido observar a
l microscopio células presentes en la boca, tras haber obtenido la muestra del sarro dental.

Material y reactivos:

Al igual que en la tercera práctica, los materiales y reactivos necesarios han sido:

o Microscopio
o Pinzas de disección
o Portaobjetos
o Cubreobjetos
o Frasco lavador
o Lamparilla de alcohol
o Papel de filtro
o Palillos
o Azul de metileno
o Agua destilada
o Pocillo de tinción


Procedimiento:

1. En primer lugar, se debe raspar suavemente y con mucho cuidado el sarro dental con un palillo. Una vez repetida la operación varias veces, se debe extender en el borde de un portaobjetos la muestra obtenida.
2. En segundo lugar, se debe verter varias gotas de agua, hasta cubrir por completo la muestra.
3. En tercer lugar, se debe calentar suavemente a la llama el portaobjetos. Ha de pasarse por la llama varias veces sin detenerlo. Debe realizarse esta operación hasta que se evapore el agua.
4. A continuación, se coloca el portaobjetos en el frasco lavador y se vierte sobre él unas gotas de azul de metileno para teñir la muestra y poder observar las células con mayor facilidad, ya que éstas son transparentes.
5. Tras esto, ha de eliminarse el colorante sobrante con un hilo de agua que se debe verter sobre la preparación.
6. Una vez se le ha practicado un “squash”, es decir, se ha colocado sobre él un cubreobjetos y se le ha ejercido una presión uniforme sobre él, la muestra está lista para ser observada al microscopio.
7. En último lugar, se añade unas gotas de aceite de inmersión sobre la muestra para poder observarla con un objetivo de mayor aumento.


Conclusiones:

Tras realizar la práctica y poder ver al microscopio la muestra obtenida, observamos que presente en el sarro dental se encontraba un tipo morfológico de
bacteria con forma más o menos esférica, los cocos.

Dificultades:

Nuestra cuarta práctica no tuvo dificultades importantes, ya que, anteriormente, habíamos realizado una práctica con un gran parecido en el procedimiento. Incluso, como nuestra preparación se observaba muy bien al microscopio, le añadimos aceite inmersión para poder verla con un objetivo de mayor aumento.




Práctica 3: Observación de células animales: Epitelio de mucosa bucal.

Objetivo:

El objetivo de esta práctica ha sido observar al microscopio células de la mucosa bucal.

Introducción:

Los seres vivos, incluido el hombre, estan formados por células. Las células de los seres pluricelulares se organizan en tejidos. La estructura de las células es la siguiente: membrana, citoplasma y núcleo.

Material y reactivos:

Los materiales y reactivos utilizados durante la práctica han sido los siguientes:

o Microscopio
o Pinzas de disección
o Portaobjetos
o Cubreobjetos
o Frasco lavador
o Lamparilla de alcohol
o Papel de filtro
o Palillos
o Azul de metileno
o Pocillo de tinción



Procedimiento:

1. En primer lugar, para obtener las células de la mucosa bucal, se debe raspar, con suavidad, el interior del carrillo con un palillo. Se debe repetir la operación varias veces y una vez hecho, se debe extender en el borde de un portaobjetos la mucosa blanca obtenida.
2. En segundo lugar, se debe verter varias gotas de agua, hasta cubrir por completo la muestra obtenida.
3. En tercer lugar, se debe calentar suavemente a la llama el portaobjetos con la mucosa. Ha de pasarse por la llama varias veces sin detenerlo a una distancia prudente para no quemar las células y comprobando, cada cierto tiempo, la temperatura de la muestra tocándola con el dorso de la mano.
4. A continuación, se coloca el portaobjetos en el frasco lavador y se vierte sobre él unas gotas de azul de metileno, ya que las células son transparentes y para poder observarlas con facilidad al microscopio es necesario teñirlas.
5. Tras esto, ha de eliminarse el colorante sobrante con un hilo de agua que se debe verter sobre la preparación.
6. En último lugar, antes de colocar el cubreobjetos, utilizamos la técnica "squash": se coloca el cubreobjetos sobre el portaobjetos y se presiona de forma uniforme con el pulgar. Ahora es cuando la muestra está lista para ser observada al microscopio.

Conclusión:

Tras la observación de la muestra de mucosa bucal obtenida, comprobamos que se trataba de tejido de revestimiento o epitelial pluriestratificado de descamación y, además, pudimos observar la estructura de sus células, compuestas por citoplasma, membrana plasmática y núcleo.




Dificultades:

Esta práctica no ha sido de gran dificultad. Quizás, el único inconveniente fue realizar el “squash”, ya que se debe tener especial cuidado al hacerlo. Por un lado, para no romper el cubreobjetos y, por otro, para evitar el resto de burbujas sobre la muestra.






jueves, 15 de octubre de 2009

Práctica 2: ¿Qué contienen los analgésicos?

Objetivo:

Los objetivos de esta práctica han sido varios:

1.Comprobar la presencia del ácido acetil salicílico en algunos analgésicos de uso frecuente.
2.Relacionar la presencia del ácido acetil salicílico con alguna de las propiedades de estos comprimidos analgésicos.
3.Analizar el excipiente de los comprimidos investigados.

Material:

El material utilizado fue el siguiente:

o Comprimidos analgésicos de diversas marcas.
o Tubos de ensayo.
o Vasos de precipitado.
o Gradilla para tubos de ensayo.
o Solución de nitrato de hierro (II) 0.1 M
o Reactivo Lugol
o Papel indicador pH
o Agua destilada
o Etiquetas autoadhesivas


•Preparación del reactivo Lugol:

Para preparar el Lugol, en primer lugar, pesamos 5g de Ioduro potásico y le añadimos 10ml de agua destilada hasta su disolución. En segundo lugar, pesamos 2,5g de Iodo y lo vertemos también en el vaso de precipitado. Preparamos papel de filtro y embudo y filtramos la disolución resultante. Ya que no debe quedar ningún resto, debemos enjuagar posteriormente el vaso. Agitamos durante un tiempo y, finalmente, habremos obtenido el reactivo Lugol.


Realización:


1.En primer lugar, tuvimos que preparar una muestra de cada analgésico que íbamos a investigar, disgregando cada comprimido en un tubo de ensayo lleno de agua destilada
2.En segundo lugar, etiquetamos cada tubo, indicando el contenido del mimo. A continuación, los depositamos en la gradilla. Antes de realizar algún ensayo con el contenido de cualquier tubo debemos agitarlos, tapándolos con el dedo, para homogeneizar su contenido.
3.Tras esto, investigamos el pH de las suspensiones introduciendo un trozo de papel indicador pH en cada muestra, comprobando su color después de medio minuto. Después, determinamos el pH comparando el color obtenido con la carta de colores correspondiente.
4.A continuación, investigamos el principio activo de cada muestra comprobando la presencia o ausencia de ácido acetil salicílico en ella. Para ello, añadimos, a otro tubo de ensayo limpio, unos 3 ml de la muestra investigada y seis gotas de disolución de nitrato de hierro.


Un color violeta indica la presencia de ácido acetil salicílico.
Si no se obtiene una comprobación positiva quiere decir que el principio activo analgésico es otro.


Investigación:


5.Finalmente, tuvimos que investigar el excipiente de cada comprimido.El excipiente es una sustancia inactiva farmacológicamente pero que acompaña al principio activo para evitar su disgregación y dar cuerpo al comprimido. Generalmente, es almidón o lactosa (un azúcar disacárido). Nosotros únicamente estudiamos la presencia o ausencia de almidón. Para ello, tuvimos que añadir dos o tres gotas de Lugol en 3 ml de cada muestra. La presencia de almidón se reconoce por el color azul oscuro obtenido.


Dificultades a la hora de realizar la práctica:


El único problema que tuvimos a lo largo de la realización de nuestra segunda práctica fue un resultado obtenido, ya que obtuvimos que el termalgín contenía ácido acetil salicílico, cuando en realidad esto no es cierto, su principio activo es otro.


Observaciones:


Esta práctica ha sido bastante diferente comparándola con la primera. En la primera trabajamos con los instrumentos de diagnóstico más habituales, sin embargo, en ésta hemos trabajado con otros tipos de instrumentos y compuestos como tubos de ensayo, solución de nitrato de hierro, reactivo Lugol, papel indicador pH, etc. Esta clase de material es utilizado frecuentemente en laboratorios. Po el contrario, los instrumentos de diagnóstico son utilizados, generalmente, en consultas. Por lo tanto, a pesar de ser dos práctica sin ninguna similitud, han resultado igualmente interesantes y entretenidas. Sobre todo la segunda, donde trabajando en pequeños grupos fuimos nosotros quienes llevamos a cabo el experimento sin la ayuda de la profesora.



Tabla de resultados:

Aquí se exponen los resultados obtenidos:









Aborto a los dieciséis.

Nuevamente surge el debate al estar a la espera de la aprobación de la nueva ley de aborto. Esta ley contempla la posibilidad de que niñas de entre dieciséis y diecisiete años puedan decidir libremente el aborto sin la autorización paterna, a pesar de la existencia de una firme oposición al aborto, ya que los jóvenes a esa edad no poseen la madurez suficiente como para decidir el destino de una nueva vida.

A estas edades no se puede participar en las votaciones electorales, ni tampoco consumir bebidas alcohólicas o tabaco, etc., sin embargo, con la aprobación de esta nueva ley si se podría adquirir la “píldora del día después”.

Esta interrupción del embarazo voluntaria, siempre antes de las 20 semanas de gestación, es una decisión realmente dura y muy difícil de superar a edades tan tempranas. No obstante, las sociedades modernas aprueban este proceso si existe un grave peligro para la vida o la salud física o psíquica de la embarazada, o si el feto sufre malformaciones congénitas o enfermedades. Por otra parte, resulta inmoral pretender que las jóvenes embarazadas de 16 años puedan decidir libremente el aborto sin necesidad del permiso paterno. La mejor forma de contrarrestar al aborto es con la prevención basada en la educación sobre salud sexual, para que las personas actúen con responsabilidad y eviten los embarazos no deseados.

En conclusión, a pesar de la polémica que rodea a este tema, la aprobación o no del aborto siempre dependerá de la situación vivida por la persona, ya que toda mujer tiene el derecho de tomar su propia decisión, siempre y cuando sea consciente de sus actos y tenga la madurez necesaria para poder decidir sobre su maternidad.



viernes, 9 de octubre de 2009

Práctica 1: Uso de algunos instrumentos de diagnóstico.

Objetivo:
El objetivo de nuestra primera práctica ha sido conocer con más detalle el uso de ciertos instrumentos de diagnóstico habituales, como el termómetro, tanto el digital como el de mercurio, el fonendoscopio y el esfigmomanómetro, más conocido como tensiómetro, para medir la tensión arterial. Después de reconocer sus partes y explicar su funcionamiento, los utilizamos para oír nuestros sonidos respiratorios y nuestros corazones, además de para conocer nuestra tensión arterial.

Fundamento teórico:
El diagnóstico es el proceso por el cual se identifica una enfermedad mediante la observación de sus signos y síntomas. Debe estar acompañado de un examen físico completo y exploraciones complementarias.
Las herramientas para el diagnóstico son diversas, y pueden clasificarse en:

1) Síntomas: son cualquier referencia subjetiva, percibida únicamente por el paciente, que da un enfermo por un cambio que reconoce como extraño. Por ejemplo: el dolor, las nauseas, etc.
2) Signos: son manifestaciones consecuentes a una enfermedad que un médico puede percibir en un examen físico. Por ejemplo: la fiebre.

Material:
El material utilizado en esta práctica ha sido:
Termómetro (digital y de mercurio)
Preferiblemente, debe ser colocado en la axila, ya que en la boca la temperatura puede ser mayor.
Hasta 38º --> Febrícula
Más de 38º --> Fiebre

Más de 40º --> Peligro

Esfigmomanómetro (tensiómetro)





Valores de tensión arterial:
T.A. óptima <120/80>
T.A. normal <130/85>
T.A. normal-alta 130-139/85-89
Hipertensión >140//90





Estetoscopio o fonendoscopio.

Método:
El procedimiento que seguimos fue el siguiente:
Primero nuestra profesora nos nombró y enseñó las partes de cada instrumento. Después habló de sus usos y de cómo utilizarlo y, finalmente, pasamos a la práctica, es decir, utilizamos cada uno de ellos para medirnos la tensión arterial, escuchar nuestros ruidos respiratorios, nuestros corazones, etc.


Observaciones:
Esta práctica ha sido realmente interesante. Nunca había tenido al alcance de mi mano ninguno de estos instrumentos, por lo que ha sido la primera vez que los he utilizado. Sinceramente ha sido una experiencia enriquecedora, ya que escuchar mis propios latidos y los de mis compañeros ha sido increíble. Además, gracias a esta práctica conozco un poco mejor estos instrumentos y como hacer uso de ellos.


Conclusiones:
Tras la realización de dicha práctica he llegado a la conclusión de que estos instrumentos son de gran importancia en nuestra sociedad, ya que gracias a ellos pueden diagnosticarse enfermedades que, quizás, tengan un elevado grado de importancia. Gracias a los termómetros podemos medir la temperatura de nuestro cuerpo y, por medio de los tensiómetros, podemos calcular la tensión arterial. Por otro lado, mediante los fonendoscopios pueden oírse los sonidos internos del cuerpo humano. Generalmente éste último se usa en la
auscultación de los ruidos cardíacos o los ruidos respiratorios.