lunes, 3 de mayo de 2010

Práctica 20: Capacidad pulmonar.

Material:


· Garrafa de plástico de 5 litros

· Probeta

· Rotulador para vidrio y plástico

· Tubo de plástico

· Cubeta o cubo


Protocolo:


Con una garrafa de plástico de unos 5 litros de agua mineral podemos construir un espirómetro, es decir, un aparato para medir el volumen del aire espirado. Llenamos la garrafa de agua completamente, luego vaciamos 200 cm3 en una probeta y señalamos el nivel del agua en la garrafa mediante un rotulador para plástico. Repitimos esta operación hasta vaciar los 5 litros. Ahora la volvemos a llenar de agua, la tapamos la con la mano, la invertimos sobre una cubeta llena de agua y retiramos la mano. Ahora introducimos un tubo de plástico flexible y soplamos todo los que podamos en una sola vez. Apuntamos el resultado. Ahora anotamos cuánto se vacía en una inspiración normal. Limpiando la boquilla cada vez, pueden conocerse los valores de espiración de todos los alumnos.





Debemos realizar dos espiraciones, ambas sin inspiraciones forzadas. Una debe ser una espiración normal, como si estuvieramos respirando normalmente, y la otra forzada, es decir, soltando todo el aire que seamos capaces sin haber tomado aire forzadamente, o sea, sin haber realizado una inspiración forzada, ya que, de este modo, el resultado no sera válido.

Conclusiones:

A continuación se muestra la tabla de datos obtenidos. Los resultados pueden resultar engañosos, ya que algunos alumnos no realizaron las inspiraciones con normalidad, tal cual respiran normalmente, sino que tomaron demasiado aire. Este, por ejemplo, es el caso de Sara de la Rosa, cuyo resultado en la inspiración normal es extraño.


Práctica 19: Medida de la inspiración

Objetivo:

El objetivo de esta práctica ha sido la medida del número de inspiraciones por minuto de los alumnos.

Material:

· Cronómetro o reloj segundero

· Lápiz y papel

· Taburetes (escaleras)

Procedimiento:


1. En primer lugar debemos medir el número de inspiraciones por minuto de cada uno de los miembros del grupo en situación de reposo. (Se miden durante 30 segundos y se multiplican por dos).

2. Las mismas personas ahora deben subir y bajar un taburete (en su defecto un escalón) deprisa, durante un minuto como mínimo.


3. Debemos volver a medir el número de inspiraciones tras el ejercicio durante 30 segundos y multiplicarlo por 2, al igual que hicimos al medir en número de inspiraciones en situación de reposo.

4. Completar la siguiente tabla y extraer conclusiones de los resultados en función de si los compañeros a los que se ha medido la frecuencia inspiratoria fuman o no lo hacen, si es chico o chica, edad. etc.


Inspiraciones en un minuto.




Conclusiones:


Como se puede observar en la tabla adjunta no existen diferencias notables entre los sujetos que realizaron la prueba, prácticamente los resultados son iguales. Además, la muestra fue muy pequeña, por lo que las conclusiones que se pueden obtener son escasas.

Atendiendo a los resultados obtenidos, aparentemente, las chicas realizan menos inspiraciones por minuto en situación de reposo, al igual que las personas que realizan deporte con frecuencia. Asimismo, ninguno de los sujetos sometidos al estudio fuma, por lo que no se han podido obtener resultados con esta variable.

martes, 16 de marzo de 2010

Práctica 17: Observación y disección del hígado.

Objetivo:

El objetivo de nuestra primera práctica relacionada con el aparato digestivo ha sido observar el aspecto externo de un hígado de cerdo, muy semejante al de los seres humanos tanto en tamaño, aspecto y funciones.

Fundamento teórico:

El hígado es una glándula de 1.5 Kg de peso, de color caoba y de aspecto granuloso; es el órgano interno más grande del cuerpo y está situado en la parte derecha de la cavidad abdominal. Cada gránulo, del tamaño de una cabeza de alfiler, forma un lobulillo hepático. Los lobulillos producen el jugo hepático, que es la bilis, la cual vierte en el duodeno por medio del conducto colédoco.

Esta glándula se comporta como una auténtica fábrica química, realizando numerosas funciones, todas ellas fundamentales: regula el nivel de glucosa en la sangre, almacena glucógeno, hierro y vitaminas, procesa aminoácidos, fabrica muchas proteínas, produce y regula el colesterol sanguíneo, actúa como regulador hormonal, etc. Además, desde el punto de vista digestivo, produce la bilis que se va acumulando en la vesícula biliar.

Está dividido en dos lóbulos separados por el ligamento falciforme. Cada lóbulo está formado por un gran número de lobulillos constituidos por células epiteliales especializadas “hepatocitos” dispuestos en láminas replegadas alrededor de una vena central.

Material:

1. Hígado de cerdo

2. Cubeta de disección

3. Tijeras

4. Bisturí

5. Portaobjetos

6. Cubreobjetos

7. Microscopio


Procedimiento:

En primer lugar, colocamos el hígado de cerdo dentro de una cubeta de disección. Comenzamos observando sus características externas: su color caoba, su tacto, etc.

A continuación, localizamos los orificios de la vena porta y vena hepática. Del mismo modo, localizamos el conducto por donde se vierte la bilis. Desgraciadamente, la vesícula biliar había sido extirpada, por lo que no pudimos observarla.

Una vez observadas sus características externas y localizados dichos orificios y conducto, intentamos pesar el órgano para comprobar si su peso se correspondía con el de un ser humano. Debido a su tamaño, nos vimos obligados a dividirlo en cuatro partes, para así poderlas pesar por separado. Finalmente, sumamos las cuatro cantidades y obtuvimos el peso del hígado de cerdo (1.318 Kg), muy semejante al peso de un hígado de una persona adulta.

Nuestra intención era diseccionar un lobulillo hepático para poder observarlo al microscopio. Por desgracia, el tiempo fue un inconveniente, y no pudimos observar la muestra.

Observaciones:


· Peso de la víscera ---> 1.318 Kg.

· Color -------------------> Rojo pardo.

· Aspecto externo ----> Resbaladizo y liso.



Práctica 16: Determinación de la presencia de almidón y azúcares en los alimentos.

Objetivo:

El objetivo de esta práctica ha sido determinar la presencia de almidón y azúcares en los alimentos.

Material:

· Pipetas (2)
· Vidrio reloj
· Gradilla
· Tubos de ensayo
· Pinzas de madera
· Mechero
· Rejilla de amianto
· Vaso de precipitado
· Mortero de vidrio
·
Pistilo

Fundamento teórico:

Los azúcares reductores son aquellos azúcares que poseen su grupo carbonilo (grupo funcional) intacto, y que a través del mismo pueden reaccionar con otras especies.
El reactivo de Fehling es una disolución que se utiliza como reactivo para la determinación de azúcares reductores. Sirve para demostrar la presencia de glucosa, así como para detectar derivados de esta tales como la sacarosa o la fructosa.
El ensayo con el reactivo de Fehling se fundamenta en el poder reductor del grupo carbonilo de un aldehído. El reactivo de Fehling contiene sulfato de cobre y tiene la particularidad de cambiar de color, de azul a rojo, cuando el grupo carbonilo del azúcar se oxida a carboxilo, reduciendo el Cu II a Cu I.


Los alimentos en los que estudiamos la presencia de almidón fueron los siguientes:

· Uva
· Plátano
· Jamón cocido industrial
· Arroz

Procedimiento:

En primer lugar, machacamos la uva en el mortero con el pistilo. Tomamos 2 ml del jugo obtenido y lo colocamos en un tubo de ensayo. A continuación, añadimos al jugo de uva 2 ml de cada reactivo de Fehling (A y B) y lo calentamos al baño maría para que reacción sea más rápida.

El siguiente paso es machacar el plátano en el mortero con el pistilo (mismo procedimiento que en el anterior). Sin embargo, resultó muy complicado obtener jugo, por lo que tuvimos que añadirle agua destilada. Nuestra alternativa tuvo resultado y esta vez sí pudimos obtener 2 ml de jugo. Seguidamente, lo colocamos en otro tubo de ensayo y le añadimos 2 ml de cada reactivo de Fehling.
Otro pedazo del plátano machacado lo colocamos en un vidrio reloj para poder añadirle lugol.
Sabiendo previamente que el jamón cocido industrial no contiene azúcares, únicamente le haremos la prueba del lugol. Tomamos un pedazo y lo colocamos en un vidrio reloj. A continuación, le añadimos unas gotas de dicho reactivo.

Sabiendo previamente que el jamón cocido industrial NO contiene azúcares, únicamente le haremos la prueba del lugol. Tomamos un pedazo y lo colocamos en un vidrio reloj. A continuación, le añadimos unas gotas de dicho reactivo.

Finalmente, en el caso del arroz, lo calentamos para que esté más blando y poder obtener 2 ml de disolución. Vertemos 2 ml en un tubo de ensayo y otros 2 ml en otro. A uno de ello, le añadimos lugol y, al restante, 2 ml de cada reactivo de Fehling.

Conclusiones:

Los resultados obtenidos no llamaron mucho la atención, eran los esperados. Sin embargo, llamó la atención la presencia de almidón en el jamón cocido industrial, ya que, en principio, no debería contener almidón. Por lo visto, a los embutidos de baja calidad les añaden papa para disminuir la cantidad de carne.
El arroz se tornó enseguida a negro, por lo que podemos deducir que contiene gran cantidad de almidón. También vimos que, como aseguran los libros de biología, la uva contiene glucosa y que el plátano contiene al menos un azúcar reductor (probablemente fructosa).



En la tabla adjunta pueden apreciarse con mayor claridad los resultados obtenidos.

Práctica 15: Determinación de la presencia de amilada en la saliva.


·Objetivo:

Demostrar la presencia de amilasa en la saliva.

La digestión es el proceso de transformación de los alimentos, previamente ingeridos, en sustancias más sencillas para ser absorbidos. En este proceso participan diferentes tipos de enzimas. La digestión está dividida en cuatro procesos separados:

- Ingestión: colocar la comida en la boca.

- Digestión mecánica y química: la masticación para rasgar y aplastar los alimentos y la agitación del estómago. La adición de químicos (ácidos, bilis, enzimas y agua) para degradar moléculas complejas hasta estructuras simples.

- Absorción: movimiento de los nutrientes desde el sistema digestivo hasta los capilares circulatorios y linfáticos a través de la ósmosis, el transporte activo y la difusión.

- Excreción: remoción de materiales no ingeridos del tracto digestivo a través de la defecación.

La amilasa es un enzima hidrolasa que tiene la función de digerir el glucógeno y el almidón para formar azúcares simples, se produce principalmente en las glándulas salivares y en el páncreas. Tiene un pH de 7. En pocas palabras, en biología es una enzima presente en la saliva, que hidroliza el almidón de todo alimento.

· Material:

1. Papel de filtro
2. Tubos de ensayo (2)
3. Gradilla
4. Pipeta
5. Mechero
6. Vaso de precipitado7. Termómetro
7. Vidrio reloj

· Reactivos:

1. Lugol

Lugol + almidón ------> torna su color a violeta.
Lugol + maltosa (glucosa) ------> torna su color a naranja.

· Procedimiento:

En esta práctica nosotros mismos hemos diseñado un experimento para demostrar la existencia de la amilasa en la saliva.
En primer lugar, preparamos una disolución de almidón al 2%. Para ello, pesamos el vidrio reloj (20.5 gramos) y le añadimos 0.05 gramos de almidón. De esta manera, la mezcla obtenida estará al 2%, ya que la cantidad de agua será de 20 ml.
El siguiente paso es verter 2 ml de la disolución de almidón y 2 ml de agua destilada en un tubo de ensayo, para poder llevar a cabo el control. Si a esta mezcla añadimos lugol su color se tornará a violeta.
Para poder demostrar la presencia de amilasa en la saliva hemos obtenido, a ojo, 2 ml de saliva.
Una vez obtenidos, los hemos añadido a una disolución de almidón. A continuación, para
acelerar el proceso calentamos la mezcla, colocándola al baño maría. Mientras, vamos
controlando la temperatura mediante un termómetro. La temperatura idónea es la temperatura corporal, es decir, sobre los 37 grados.
Por último, mediante un indicador, comprobamos si dicha enzima hidrolasa ha cumplido con su función, o sea, ha digerido el almidón formando azúcares más simples.

· Conclusión:

Como conclusión lógica, tras observar que la mezcla tornaba su color a naranja era obvia la
presencia de amilasa en la saliva, ya que el almidón se había digerido y había formado azúcares
más simples.




martes, 9 de febrero de 2010

Práctica 14: Determinación de la vitamina C.

Las vitaminas hidrosolubles son solubles en agua, por lo que de difuenden bien por la sangre y se eliminan por la orina. Suelen ser cofactores enzimáticos o bien precursores.

La Vitamina C o enantiómero L del ácido ascórbico, es un nutriente esencial para los mamíferos. La presencia de esta vitamina es requerida para un cierto número de reacciones metabólicas en todos los animales y plantas y es creada internamente por casi todos los organismos, siendo los humanos una notable excepción. En organismos vivos, la vitamina C es un antioxidante, pues protege el cuerpo contra la oxidación, y es un cofactor en varias reacciones enzimáticas vitales.

Aunque existen otros alimentos más ricos en ácido ascórbico, popularmente se considera que los cítricos son una fuente natural de vitamina C.


Objetivo:

El objetivo de está practica ha sido determinar la cantidad de vitamica C presente en diferentes disoluciones (zumo de naranja, de mandaria y de limón, zumos industriales...).

Material:

- Naranja
- Mandarina
- Limón
- Mirinda
- Minute Maid Duofrutas
- Complejo vitamínico (redoxón)
- Lugol (solución yodurada)
- Almidón de patata (indicacor)
- Tubos de ensayo
- Gradillas
- Embudo
- Pipeta
- Agua destilada
- Vaso de precipitado

Fundamento teórico:

En presencia de Lugol, el almidón cambia su color blanquecino a violeta. Por lo tanto, utilizaremos la disolución de almidón en agua destilada como solución control, en otras palabras, como indicador. Así, colocaremos dicha solución control en un tubo de ensayo y, en el resto de los tubos, una misma cantidad del líquido a estudiar y la misma cantidad de disolución de almidón.

Al igual que ocurre si la vitamina C se mantiene al aire libre, el iodo del Lugol reacciona con la vitamina C y la oxida. Después, pasa a combinarse con el almidón (dado que se trata de una macromolécula forma un coloide) y no se diluye por completo. Por lo tanto, si tenemos una muestra del líquido a estudiar con el almidón y se añade Lugol, éste reaccionara primero con la Vitamina C, oxidándola, y después, cuando se haya oxidado toda la vitamina C, pasará a combinarse con el almidón. De tal modo que, cuanto más tarde en tornarse la disolucón violeta, más vitamina C tendrá, puesto que el iodo de Lugol esta oxidándola.

Procedimiento:

En primer lugar, debemos fabricar la solución control (disolución de almidón en agua destilada). Para ello, tomamos 100ml de agua destilada y añadimos almidón hasta saturar, más o menos. A continuación, añadimos 150ml más a la disolución.

Tras esto, comprobamos como reacciona la disolución al añadirle unas gotas de Lugol. Podemos obervar rápidamente, como la disolución cambia su color blanquecino original por un color violeta.

El segundo paso, es obtener 2ml de cada líquido a estudiar (zumo de naranja, de mandarina, de limón, ect.) y colocarlos en los distintos tubos de ensayo. A continuación, añadimos 2ml de la solución control a cada tubo de ensayo.

Para comprobar la presencia de vitamina C, añadimos gotas de Lugol a cada tubo de ensayo, las necesarias para que la disolución se torne violeta. Cuando esto suceda, toda la vitamina C se habrá oxidado en presencia del iodo del Lugol y, éste pasará a combinarse con al almidón.

Conclusión:

· Mirinda (reaccionó con 1 gota de Lugol)
· Minute Maid Duofrutas (reaccionó con 1 gota de Lugol)
· Naranja (reaccionó con 1 gota de Lugol)
· Limón (reaccionó con 2 gotas de Lugol)
· Mandarina (reaccionó con 1 gota de Lugol)
· Complejo vitamínico (Redoxón) (reaccionó con 23 gotas de Lugol)


Como se observa en los resultados, el complejo vitamínico (redoxón) fue la muestra que más vitamina C contenía, debido a que tras verter 23 gotas de Lugol en la muestra, fue cuando se tornó violeta.

Teniendo en cuenta que, popularmente se considera que los cítricos son una fuente natural de vitamina, resulta algo extraño que en la disolución de zumo de naranja, el almidón haya reaccionado con tal sólo una gota de Lugol. La única respuesta lógica es que la naranja que utilizamos para obtener el zumo estuviese oxidada, y por tanto, hubiese perdido vitamina C.


martes, 2 de febrero de 2010

Práctica 13: Determinación del grupo sanguíneo y estudio de un frotis de sangre.

Objetivo:


El objetivo de esta práctica ha sido conocer de una forma muy sencilla nuestro grupo sanguíneo y observar, tras realizar un frotis de sangre, las células presentes en la sangre.

Material:

- Microscopio
- Portaobjetos
- Lancetas estériles
- Sueros sanguíneos anti A, anti B y anti RH
- Palillos
- Algodón
- Alcohol
- Solución de Giemsa
- Agua destilada

Fundamento teórico:

Los glóbulos rojos contienen dos tipos diferentes de antígenos capaces de ser aglutinados por sus correspondientes aglutininas. Tales antígenos se han denominado, por esta razón, aglutinógeno A y aglutinógenos B. Según la persona, sus glóbulos rojos pueden contener uno solo de dichos aglutinógenos, los dos reunidos o ninguno.

En el suero sanguíneo existen también dos anticuerpos aglutinantes llamados aglutinina α y aglutinina β. Del mismo modo, se pueden poseer una de las dos, las dos juntas o ninguna.

La aglutinina α produce de la aglutinación de los hematíes con aglutinógeno A (fenómeno observable por la aparición de grumos oscuros en la sangre), mientras que la β produce la aglutinación de los hematíes que poseen el aglutinógeno B. Fácilmente se comprende que en una misma persona no puedan coexistir a la vez los glóbulos rojos con aglutinógeno A y suero con aglutinina α, como tampoco B y β, pues de lo contrario se aglutinarían los glóbulos rojos.

Procedimiento:


1. En primer lugar, para obtener una muestra de sangre hacemos una punción en la yema de un dedo con la lanceta estéril de un solo uso. Apretamos la yema del dedo para que gotee la sangre y colocamos tres gotas bien separadas en un portaobjetos limpio.


2. En segundo lugar, colocamos sobre la gota de la izquierda una gota de suero anti A, en la del centro una gota de suero anti B y en la de la derecha una gota de suero anti RH.


3. Por último, mezclamos bien con distintos palillos la gota de sangre con la de su suero. Según se produzca aglutinación en una gota u otra, tendremos sangre de tipo A, B, AB, O, RH+ O RH-.


Conclusión:

En la siguiente imagen podemos observar diferentes muestras de sangre de diferentes alumnos de clase.


En el ejemplo señalado, podemos observar como el sujeto es del grupo O+, debido a que la aglutinación solo se produjo en la gota de sangre con suero anti RH. No se provoco la creación de grumos oscuros ni en la gota de sangre con suero anti A, ni en la gota de sangre con suero anti B.

Estudio de un frotis de sangre:

Un frotis de sangre consiste en realizar una extensión de sangre sobre un portaobjetos, colorearla y examinarla al microscopio.

En la preparación que observamos identificamos los distintos glóbulos sanguíneos. Para ello realizamos una observación utilizando los distintos objetivos (de mayor a menor aumento).

Procedimiento:

A la vez que colocamos tres gotas de sangre en un portaobjetos para la observación del grupo sanguíneo del sujeto, colocamos una gota de sangre más en el extremo de otro portaobjetos para realizar el frotis y así poder observar las células existentes.


Para éste, apoyamos el extremo de otro portaobjetos sobre la gota hasta que esta se extienda por capilaridad. Ha de ser extendida de una pasada rápida para que resulte una sola capa de células. El ángulo de los portaobjetos no debe ser mayor de 45°, pues cuanto mayor sea y más lenta se haga la extensión, la capa resultará más gruesa. El frotis debe secarse rápidamente al aire para evitar la formación de pequeños coágulos, lo que se facilita moviendo el portaobjetos.


Una vez la extensión de sangre esté seca, la teñimos con la solución de Giemsa (la solución ha de cubrir toda la muestra). Tras varios minutos, añadimos sobre la muestra dos o tres gotas de agua destilada y volvemos a esperar dos minutos. Pasado el tiempo de espera, lavamos la muestra con agua destilada, con precaución para evitar que el agua arrastre también las células y no solo el exceso de colorante.

Conclusión:

El frotis no estaba bien realizado, por lo que no pudimos apreciar bien las células existentes. Sin embargo, si pudimos observar muchos leucocitos, posiblemente eosinófilos, ya que el sujeto padecía procesos alérgicos.



Como no se podía observar mucho más, tomamos una muestra ya preparada. En ésta, pudimos apreciar una gran cantidad de linfocitos pequeños, agentes que intervienen en la llamada respuesta inmunológica. También pudimos observar neutrófilos y basófilos, aunque, las células en mayor cantidad eran los eritrocitos (glóbulos rojos), con forma de disco bicóncavo y carentes de núcleo.